¿Propiedad privada o ‘Casa Común’? Ese parece ser el dilema que quedó planteado tras la última reunión vecinal en Solar los Molinos. Entre datos contundentes sobre el éxito del reciclaje en el pueblo y ánimos bastante caldeados, se discutió el futuro del tratamiento de nuestros desechos.

El pasado martes 31 de marzo de 2026, el salón del Club Náutico Calamuchita se vio colmado de vecinos y vecinas que asistieron a la reunión informativa convocada por la comuna de Villa Ciudad Parque. El eje central fue el proyecto del Centro de Acopio de Material Reciclable «Yolanda Ortiz», cuya propuesta de emplazamiento en el barrio Solar de los Molinos ha despertado fuertes expectativas y controversias.

La jornada estuvo marcada por un clima de tensión, donde la desinformación y los prejuicios alimentaron ánimos caldeados que, por momentos, dificultaron la exposición. A pesar de la agresividad de algunos sectores, el equipo de la comuna mantuvo la predisposición para explicar el camino recorrido en materia de sostenibilidad.
El impacto de la gestión ambiental en cifras
La apertura estuvo a cargo de Luciana Moreno, secretaria de Ambiente, quien presentó el destacable trabajo que permitió reducir en un 6% la cantidad total de residuos en la localidad gracias a la separación en origen. Entre los logros destacados figuran:

- Erradicación de 130 microbasurales y consolidación de 11 Puntos Verdes.
- Recuperación de 42.000 kilos de material, generando un ahorro de $1.286.000 al evitar el enterramiento de basura.
- Ingresos de $1.500.000 mediante la venta de materiales reciclables, integrando formalmente a trabajadores al programa.
Luciana subrayó que el centro no es un basural, sino una solución real para un ambiente equilibrado, fruto de cinco años de crecimiento en políticas circulares.
Detalles técnicos y logística

Mariano Fernández, encargado de logística, detalló que el centro operará exclusivamente con material recuperado limpio. Aquellos desechos que no cumplan con las características de reciclaje (que nop son aluminio, vidrio, papel, cartón o plástico limpio) serán descartados de inmediato. También se puso en valor la labor del grupo creciendo y aprendiendo en esta tarea.


Por su parte, Pablo Riveros, secretario de Ordenamiento Territorial provincial, fundamentó la elección del terreno basándose en tres factores estratégicos: la ubicación comercial sobre la Ruta 5, el dominio público del terreno y la importancia de la subvención provincial. Riveros señaló la contradicción de ciertos reclamos, comparando el futuro centro con emprendimientos cercanos de materiales peligrosos (como talleres de lanchas) que no generan el mismo repudio vecinal.
Un cierre entre la emoción y la propiedad privada
La reunión contó con las intervenciones del intendente Diego Ruiz y el arquitecto Esteban, quienes brindaron precisiones sobre el diseño edilicio y la zonificación.

Hubo momentos emotivos, como el testimonio de Fabio Tonon, quien recordó la historia del barrio, de su padre pionero, las dificultades y el camino recorrido. A alguno se le pieanto un lagrimon y hubo un aplauso. Aun asi sentidamente manifestó un rechazo rotundo al galpón por temor al perjuicio económico en la venta de terrenos aledaños. En contraste, Rodolfo Cella se mostró conforme tras aclarar que no se trataría de basura, sino de material reciclable.
Reflexión final: ¿Qué futuro queremos?

Lamentablemente, tras casi tres horas de asamblea, el bullicio y la hostilidad de algunos participantes me generaron un dolor de cabeza que me impidio continuar con la labor de reportero. Como vecino que habita este suelo desde hace siete años y cuya familia tiene raíces aquí desde hace veinticinco, siento que se perdió la oportunidad de abrazar un proyecto emblema para el cambio ambiental.

Los miedos sobre la suciedad o el tránsito se disiparon con las explicaciones técnicas: solo ingresarían unos tres camiones anuales por una dársena segura sobre la ruta y es todo material limpio. Sin embargo, primó el miedo individual sobre la construcción de una mini «Casa Común» que pudo estar rodeada de huertas y una visión bella y sostenible, siendo un espacio a la vanguardia del desarrollo ambiental.
Finalmente, el diálogo dio sus frutos: por la noche, circularon mensajes destacando la decisión de la Comuna de buscar una nueva ubicación para el galpón ante la negativa general. Un ejemplo de horizontalidad y respeto democrático, donde el gobierno del pueblo escuchó las inquietudes de sus vecinos.

El interrogante que queda flotando en el aire de Solar los Molinos es qué hará la comunidad con sus propios desechos de ahora en adelante. ¿Continuará el barrio sin fomentar el compostaje y permitiendo un modelo de turismo que deja basura en cada rincón, o aprovechará esta oportunidad para replantearse, de una vez por todas, un ciclo de economía circular?
Audio de la cobertura para Radio Comunitaria El Brote
Martin Daniel Ferreira









